sábado, 9 de mayo de 2020






¿Cuál es el camino para llegar al cielo?

Cuando Cristo dice Yo soy el camino, no se refiere únicamente a su persona, sino también a seguir su ejemplo dado a sus discípulos y a todos nosotros.

¿Quién es Jesús? ¿Qué hace Jesús?

Jesús fue un hombre que vivió plenamente su vida, aunque nació en una familia pobre, fue rico en amor, en cuidados y en atenciones. Jesús, cuando inició su vida pública lo primero que hizo fue devolverle la dignidad a las mujeres, dándoles importancia y valor. Las escuchaba, las perdonaba, les llenaba el corazón con sus palabras, no como un don Juan que solo seduce para después abandonar, ¡no! El Señor es cercano, amigo, dispuesto a levantar sin juzgar a la mujer adúltera, a la pecadora que llora a sus pies, a Marta y María ante la pérdida de Lázaro se muestra cercano, fraterno, amigo que llora por el dolor y la perdida de Lázaro, ese es Jesús.

Este hombre devuelve la vista al ciego, acoge al leproso, sana, cura heridas, se junta con lo peorcito del mundo, porque, aunque no cometió pecado, ama entrañablemente como su padre, al pecador, al arrepentido, al solo y abandonado. Jesús siempre buscando a la oveja perdida, al hijo prodigo, a aquel que es rechazado por el mundo. Ese es Jesús. ¿Y qué hizo? Exactamente esto fue lo que hizo, ser uno para todos, donarse y entregarse por todos.



¿Cuál es el camino para ganar la vida eterna? Los estudiosos, como el joven rico dirán, cumplir los mandamientos, seguir las normas eclesiásticas, la moral, lo puritano, lo legalista, etc. Sin embargo, el mismo Jesús corrige al joven rico diciéndole: “solo una cosa te falta, ve y vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, después, ven y sígueme”.

Cristo nos dice YO soy el camino, la verdad y la vida. Lo que hace Jesús es darnos ejemplo, con su vida, sus acciones y sus palabras, todos estos aspectos unidos y coherentes.

En este tiempo pandémico, cual es el camino, cual es la verdad y cuál es la vida. Estamos asustados, el coronavirus está cada vez más cerca de nosotros, ya hay personas cercanas a nuestro alrededor y en nuestro círculo social infectados, algunos solo con manifestaciones de gripa, pero otros muchos luchando por su vida en los hospitales. ¿Qué podemos hacer nosotros? La oración es lo principal, seguir levantando los ojos al cielo, a nuestro Padre del cielo, seguir buscando una palabra de aliento en las sagrada escritura, pero también, no ser ajeno a lo que le pasa a mi hermano, vecino, prójimo.
Mientras el hombre no entienda que forma parte de la misma humanidad y la misma fragilidad, no podremos avanzar para vencer este virus ni para formar una ciudad, un país y un mundo mejor donde reine el bien común, el bienestar de los pueblos, de las gentes, de ricos y pobres, de sanos y enfermos, mientras las diferencias sigan el mundo no logrará avanzar.


¿Cuál es el camino para ganar la vida eterna? El amor, la solidaridad, la fraternidad. Y Jesús con su vida manifestó eso: Jesús amó hasta el extremo, hasta el dolor; fue capaz de compartir su vida con la humanidad entera para salvarla, fue y es el amigo y el hermano mayor por excelencia. ¿No deberíamos ser nosotros iguales? Alguien dirá, ¿y que hace la iglesia ante esta situación, como ayuda? Ah que bueno que lo preguntas, porque la iglesia eres tú y yo, y todos. Así que, oremos unos por otros, que el pan que Dios nos da cada día pueda extenderse un poquito más, como bien dicen las señoras de antes, que no se amedrentan ante los temores de este mundo; “hay que echarle más agua a los frijoles”.



No esta demás recordarte las palabras de Jesús: que no se turbe tu corazón, porque cuando anida el miedo, la desconfianza, y la angustia por el futuro en tu corazón, te bloqueas y no dejas que Dios actúe, no dejas que Dios haga su obra en el mundo a través de ti.
Seguimos insistiendo, en los supermercados cuando vas y compras tu despensa, da gracias a Dios porque tienes dinero para comprar comida, pero, recuerda que hay muchos, cientos o miles que no tienen que comer en este día, que realmente les cala el hambre y no hay nada que comer. ¿Cuál es el camino para ganar el cielo? Comprar un arroz extra, una salsa extra, un frijol o sopas y echarlas en un recipiente para que alguien necesitado coma uno o dos días. Así lo hizo Jesús, cuando de cinco panes y dos peces comieron más de cinco mil hombres.



Por último, no juzgues, nos quejamos porque hay mucha gente en sams, en la fila de la cerveza, en el cotsco o en el Gonzales, por alguna razón las personas salen, se arriesgan, y arriesgan a otros, pero no nos toca a nosotros juzgar, has como yo, señor bendícelos a todos ellos y que no se enfermen, que estén sanos y que disfruten este regalo que se llama vida.
¿Qué haría Jesús en estos tiempos de pandemia? Probablemente sería médico, o enfermero, o un asalariado que tiene que salir todos los días a trabajar para partirse la vida y el alma por el bien de su familia y de todos los demás, porque la vocación de Jesús, siempre sería la de donarse, entregarse y sacrificarse por alguien, lo merecieran o no, se lo pidieran o no.


Queridos hermanos y hermanas, que no se turbe su corazón, disfruten este día, si están en familia disfruten la cercanía de aquellos que están en casa, apaguen celulares, platiquen, compartan la vida, compartan sueños, ilusiones, hagan planes para el futuro, proyectos, que les gane la ilusión de que cuando esto termino, serán diferentes, seremos diferentes, y sobre todo, eleva una oración al cielo, por el pan, por el techo, por la salud, y por el amor de la familia y si la madre está viva, celébrale su vida, permitiéndole descansar y disfrutar de este día.
Feliz día de las madres, feliz día del amor representado en una mujer madre-esposa-amiga y maestra.




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