jueves, 30 de junio de 2011

Solemnidad del Sagrado Corazon de Jesus

En pocos minutos estaremos a viernes primero de mes, y celebraremos el Sagrado Corazón de Jesús. Es hasta hoy donde me he puesto a reflexionar sobre esta importante fiesta. Nunca había pensado en el corazón de Jesús. ¿Que papel juega su corazón con el amor? Corazón humano y corazón divino. Corazón de Corazones.

Es su corazón lleno de amor que lo hizo decidir dar la vida por mi y por ti. Es por su corazón que decidió quedarse sacramentalmente en el pan y en el vino. Ya no son Pan y Vino sino el sagrado Corazón de Jesús (Su cuerpo y su sangre).

Su corazón es el Amor. Que difícil es a veces abrirnos a su Amor. Cuantas personas renuncian a ese amor o incluso lo desprecian.

El Corazón de Jesús fue humillado, rechazado, lastimado, herido, abandonado, pero a pesar de todo eso, nunca dejo de Amar. Siguió amándonos con la misma intensidad. Dios inmutable que no cambia, tuvo y tiene el mismo amor por nosotros desde hace 2011 años.

¿que respuesta puedo darte por tanto amor Jesús? simplemente amarte y adorarte. Y si aun no te amase, querer amarte y pedirte que cambies mi corazón de piedra en corazón de carne para poder alabarte y bendecirte y darte gracias por tu amor. Pues aunque te piense o no te piense, te ame o no te ame, te siga o no te siga, Tu Amor permanece. Concédeme nunca olvidar estas palabras "Tu Amor permanece".

Y que Divinidad tan majestuosa comprobamos con tu Persona. Siendo Dios con tu Corazón amas a cada criatura, a cada evento, al universo entero y sobre todo a cada persona de manera particular. Solo Dios puede amar a todos con Su Corazón Sagrado de la misma manera pero también íntimamente a cada uno. Jesús con su Sagrado Corazón es especialmente afecto a mi y a ti. En la especificidad de nuestro ser, en la intimidad de cada corazón, Jesús ama.

Por ultimo, en la incomprensión de nuestra vida, en la soledad, en los miedos, en los rechazos del mundo, y muchas veces hasta en los rechazos o en las persecuciones de nuestros seres queridos, hay que abandonarnos sencillamente al Sagrado Corazon de Jesús. Y decirle con todo nuestro ser, desde la profundidad de nuestra alma: "Jesus, en ti Confió"

Posdata: En realidad son pocas y simples mis palabras, cuando hablar del Corazón se trata. El amor que tiene mi amado por mi, no lo puedo encerrar con palabras ni llego siquiera a las múltiples reflexiones tan profundas de otras tantas personas mas llenas de fe que yo hacen sobre este misterio. Sencillamente trato de expresar y comprender lo maravilloso de esta Solemnidad.

"Oh Jesús de ti estoy seguro yo me entrego a ti. tu que has dicho "si quieres agradarme" confía mas, inmensamente mas, confía mas, inmensamente mas en mi"

Jesús en Ti Confió.

miércoles, 29 de junio de 2011

Levántate y anda!

El evangelio de hoy me hace reflexionar varias cosas. Primero que nada, cuando Jesús llega a su ciudad Cafarnaum, le llevan a un paralitico postrado en su camilla. ¿lo llevan? si, así es, lo llevan porque obvio, el no puede caminar. Aquí algo característico es que Jesús se admira de la fe de aquellos hombres que le presentan a este paralitico, no así de la fe del paralitico ya que Jesús lo invita a tener confianza. "ten confianza hijo, tus pecados te son perdonados".
Estas mismas palabras de Jesús se hacen presentes cada vez que nos confesamos con el sacerdote. Jesús mismo nos perdona nuestros pecados. Hasta aquí todo bien.
La segunda parte es mas interesante: ¿Que es mas fácil decir, "se te perdonan tus pecados o decir levántate y anda? Cuantas veces nosotros hemos experimentado el perdón en el sacramento de la reconciliación. Muchas veces. Pero ¿Cuantas veces realmente nos hemos levantado? El perdón se nos ha dado por la infinita misericordia. Pero Jesús le hace una invitación al paralitico y a mi también. ! Levántate! El hace su parte, pero quiere que yo haga la mía. No solo basta su perdón, basta la decisión interior y personal de levantarse en el nombre de aquel que me ha perdonado.
"Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa". Que profundidad de palabras. Haz el intento, inténtalo, enderezar la cabeza y seguir caminando. Inténtalo. No solo levantarse sino cargar aquello en lo que estabas esclavizado. La camilla del paralitico era a lo que estaba atado. Jesús no solo le invita a levantarse sino a llevarse esa atadura, hacerse responsable de ella.
"El se levanto y se fue a su casa". En esto confirmamos que Jesús de lo débil nos hace fuertes, del pecado nos hace santos. El paralitico se levanto gracias a la fuerza que le dio el mismo Cristo. El paralitico por si mismo nada hubiera podido hacer. Tantos años paralitico y en ninguno de esos años sus propias fuerzas lograron ponerlo de pie. La fuerza nos viene del Señor, el impulso, las ganas, la misma conversión del corazón que nos hace estar inquietos hasta que nos reconciliamos con Dios. Todo es obra de El y de su Espíritu.

Así que en esta noche, aproximadamente a las 12:24 pm yo reflexiono en que mi vida de fe, mi vida como seminarista hay debilidades, hay pecados que me acosan, hay mociones interiores que a veces no entiendo, modos de ser que me orillan a lo mismo y lo mismo; y ante estas situaciones y otras tantas del todo humanas (No podrán negarme que ustedes también pasan algo similar o lo han pasado alguna vez en la vida) esta la invitación de Jesús de levantarme, de cargar mi camilla. De salir de ahí, salir, intentarlo, "El quiere que salga de ahí, El quiere que tu salgas de ahí. El nos dará la fuerza, el impulso, el animo, el Espíritu.
Algo que siempre me ha quedado claro es que el quiere lo mejor para nosotros en todos los ámbitos de nuestra vida, en todo nuestro ser. También me ha quedado claro que el maligno nos quiere atados, tristes, conflictuados, viviendo en soledad, con miedo. el maligno nos quiere en la camilla, tirados, arrastrados y en el lodo.

Pidamosle a Dios la Gracia de siempre y en todo momento escuchar la voz de su hijo que nos dice: "Ten confianza hijo, se te perdonan tus pecados. Levántate, toma tu camilla y vete a tu Casa".