viernes, 16 de diciembre de 2011
lunes, 12 de diciembre de 2011
ya me canse
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Don de Dios
miércoles, 27 de julio de 2011
Así sera en el final de los tiempos
miércoles, 20 de julio de 2011
porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden...
jueves, 14 de julio de 2011
Yo Soy me envía. El Dios de Abraham...
miércoles, 13 de julio de 2011
Cuando me ame de verdad
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jueves, 30 de junio de 2011
Solemnidad del Sagrado Corazon de Jesus
miércoles, 29 de junio de 2011
Levántate y anda!
Estas mismas palabras de Jesús se hacen presentes cada vez que nos confesamos con el sacerdote. Jesús mismo nos perdona nuestros pecados. Hasta aquí todo bien.
La segunda parte es mas interesante: ¿Que es mas fácil decir, "se te perdonan tus pecados o decir levántate y anda? Cuantas veces nosotros hemos experimentado el perdón en el sacramento de la reconciliación. Muchas veces. Pero ¿Cuantas veces realmente nos hemos levantado? El perdón se nos ha dado por la infinita misericordia. Pero Jesús le hace una invitación al paralitico y a mi también. ! Levántate! El hace su parte, pero quiere que yo haga la mía. No solo basta su perdón, basta la decisión interior y personal de levantarse en el nombre de aquel que me ha perdonado.
"Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa". Que profundidad de palabras. Haz el intento, inténtalo, enderezar la cabeza y seguir caminando. Inténtalo. No solo levantarse sino cargar aquello en lo que estabas esclavizado. La camilla del paralitico era a lo que estaba atado. Jesús no solo le invita a levantarse sino a llevarse esa atadura, hacerse responsable de ella.
"El se levanto y se fue a su casa". En esto confirmamos que Jesús de lo débil nos hace fuertes, del pecado nos hace santos. El paralitico se levanto gracias a la fuerza que le dio el mismo Cristo. El paralitico por si mismo nada hubiera podido hacer. Tantos años paralitico y en ninguno de esos años sus propias fuerzas lograron ponerlo de pie. La fuerza nos viene del Señor, el impulso, las ganas, la misma conversión del corazón que nos hace estar inquietos hasta que nos reconciliamos con Dios. Todo es obra de El y de su Espíritu.
Así que en esta noche, aproximadamente a las 12:24 pm yo reflexiono en que mi vida de fe, mi vida como seminarista hay debilidades, hay pecados que me acosan, hay mociones interiores que a veces no entiendo, modos de ser que me orillan a lo mismo y lo mismo; y ante estas situaciones y otras tantas del todo humanas (No podrán negarme que ustedes también pasan algo similar o lo han pasado alguna vez en la vida) esta la invitación de Jesús de levantarme, de cargar mi camilla. De salir de ahí, salir, intentarlo, "El quiere que salga de ahí, El quiere que tu salgas de ahí. El nos dará la fuerza, el impulso, el animo, el Espíritu.
Algo que siempre me ha quedado claro es que el quiere lo mejor para nosotros en todos los ámbitos de nuestra vida, en todo nuestro ser. También me ha quedado claro que el maligno nos quiere atados, tristes, conflictuados, viviendo en soledad, con miedo. el maligno nos quiere en la camilla, tirados, arrastrados y en el lodo.
Pidamosle a Dios la Gracia de siempre y en todo momento escuchar la voz de su hijo que nos dice: "Ten confianza hijo, se te perdonan tus pecados. Levántate, toma tu camilla y vete a tu Casa".